El Presidente del FA en Paysandú, al mes del asesinato de David Fremd (Z’L)

12/Abr/2016

Uypress, Ana Jerozolimski

El Presidente del FA en Paysandú, al mes del asesinato de David Fremd (Z’L)

El Dr. Ricardo Fleitas Merello, Presidente del Frente Amplio de Paysandú desde el año 2012, es también Jefe de la Oficina Territorial del Ministerio de Desarrollo Social en Paysandú. Es Psiquiatra de Niños y Adolescentes de profesión, especializado en Medicina Familiar y Comunitaria.
En 1998 y 2010, participó en cursos especializados como becario en Israel, invitado por la Embajada de Israel en Uruguay.
Y para esta entrevista, lo central, es destacar que se consideraba amigo de David Fremd. Este es su testimonio en su recuerdo.
Ricardo, se está cumpliendo un mes del asesinato de David Fremd ¿Cómo vive usted estos días? ¿Cómo quedó instalado el crimen en su mente, en su corazón?
La angustia y la tristeza por la pérdida de David, se reviven una y otra vez con cada imagen que amigos y conocidos colocan en las redes sociales. Especialmente hoy, día en que estamos realizando esta entrevista, 3 de abril, fecha en que David estaría cumpliendo 56 años, de una vida que fue generosa, discreta y solidaria.
Un profundo dolor que se entremezcla con enojo cuando pensamos como le fue «arrancada» la vida, con una violencia que no coincide con el David pacifico, alegre y chistoso que conocimos.
David era uruguayo, sanducero y judío. Todo se mezclaba en su identidad. ¿Cómo más lo recuerda usted?
Como un integrante de la familia humana, por ende, un hermano, con el que regularmente nos reuníamos para identificar y reconocer nuestros prejuicios, afianzar los vínculos fraternos y promover el compromiso con el bien público. En ese proceso que es individual y es colectivo, solíamos intercambiar ideas con David .Y él siempre se mostraba inquieto, deseoso de conocer la verdad, buscando hacer lo correcto de la manera correcta.
David era un luchador por la unidad: familiar, de su colectividad social y un sembrador fraterno que hoy todos los que lo conocían se lo reconocen.
¿Y qué le hace a un demócrata sanducero, una persona de izquierda como usted, saber que en su tierra pasó algo así, un atentado antisemita?
Me sorprende, pues no pensaba que este motivo pudiera llegar a ocurrirnos de manera tan cercana, pero inmediatamente nos rebela y nos lleva a expresar nuestro repudio al cobarde acto violento xenófobo. Lo hago desde la fuerza política de la izquierda de Paysandú de la que formo parte, como así también lo hace la autoridad máxima del Gobierno Departamental, el Intendente Guillermo Caraballo, y el Presidente de la Republica Dr. Tabaré Vázquez en nota enviada al Presidente del Comité Central  Israelita del Uruguay, Sergio Gorzy.
Pero hay que destacar que fueron todos los sectores políticos que se expresaron, como también lo hicieron los centros comerciales, industriales, el centro universitario regional; una «tierra» que no demoró en manifestar su profundo repudio por el odio xenófobo expresado en el asesinato de un ciudadano de Paysandú.
El propio asesino invocó a Alá y dijo que le había indicado matar a un judío. Parece extraño combinar ese tipo de fenómenos con Paysandú y con Uruguay. ¿Qué lecciones, a su criterio, se deben sacar de lo que ocurrió?
Que como sociedad debemos revisar e intervenir con modalidades variadas, sobre las expresiones de intolerancias que se han naturalizado y pasan desapercibidas en la cotidianeidad.
Fortalecer nuestra tradición de un pueblo que crece y se fortalece con el aporte de colectividades que a través de corrientes migratorias, supieron y saben convivir más allá de los diferentes credos, etnias, ideologías, conscientes que el Desarrollo se vincula estrechamente con la capacidad de convivir en esa diversidad.
¿Es un error, cree usted, cerrar el caso pensando que fue un incidente puntual y aislado? ¿Tendrían que escuchar las autoridades por ejemplo al hijo de David, Guille, quien escribió que a su padre no lo mató un loco suelto y que algo así podría reiterarse?
Más allá de los aspectos legales, David se hace presente y sigue estando vivo, en cada uno de los sanduceros que se sintieron convocados en esa multitudinaria marcha de silencio donde participaron más de 9000 personas. Quienes tienen larga memoria seguramente sabrán que nunca había habido en Paysandú una marcha tan numerosa. En esa concurrencia y en el compromiso de las instituciones públicas de la educación por continuar trabajando la convivencia, está la seguridad que continuará entre nosotros. Paysandú tendrá un antes y un después del asesinato de David.
Como usted bien lo acaba de recordar, a raíz del atentado, la sociedad sanducera, estremecida, salió a gritar en la calle, pero en silencio, en esa multitudinaria y elocuente marcha de repudio a la violencia. Hoy, casi un mes después. ¿qué diría usted que el asesinato de David le hizo a Paysandú?
En el momento de la marcha, expresábamos en las redes:
Ahí estuvimos, por el amigo, el hermano, por David; el pueblo de Paysandú mostró que su historia está impregnada de una buena convivencia, de credos, de razas, de ideologías basadas en la democracia; de PAZ.
Esa noche, el silencio se hizo sentir en todo Paysandú y estoy seguro que así lo vivió todo el Uruguay.
Esa noche, todas y todos, fuimos David.
Ese silencio tiene que dar paso a la reflexión, revisar nuestros prejuicios y nuestras intolerancias como sociedad y no hay mejor ámbito que la educación, desde la primaria hasta la universitaria.
Quisiera volver a la dimensión personal, humana. Aunque ya se ha referido al respecto… ¿cómo era el David Fremd que usted conocía?
Una persona fraterna, servicial, alegre, siempre haciendo bromas donde las deportivas estaban siempre presentes. Compartíamos ser hinchas del Club Nacional de Fútbol.
Un excelente vendedor, era imposible ir al negocio y que no le terminaras comprando la prenda que te gustaba o la que te ofrecía.
Un buen tipo, donde el trabajo y la familia era el centro de su vida, sin descuidar una actitud de servicio de la sociedad que formaba parte.
LIGAZÓN CON ISRAEL Y LA COMUNIDAD JUDÍA SANDUCERA
Yo tuve el gusto de conocerlo a usted hace varios meses, justamente en una actividad de la comunidad judía sanducera en la que participé. ¿Qué lazos lo unen a los sanduceros judíos? ¿De dónde la amistad?
A partir de una beca de cooperación internacional en el año 1998, surgió la necesidad de compartir la experiencia vivida en Israel que se canalizó en lo que fue un encuentro con sanduceros judíos, que posteriormente se transformaron en una serie de acciones en busca de la forma de instrumentar parte de esas prácticas aprendidas y la de tantos ex becarios a Israel, que viven en Paysandú.
Como parte de ese movimiento constituimos una organización que se denominó Colectividades Unidades, al rescate de la esencia que los inmigrantes de diferentes partes del mundo, le imprimieron a Paysandú para su desarrollo.
Ricardo, ¿algo más que desee agregar?
Sí, quisiera volver al recuerdo de David, y compartir con los lectores todos lo que escribimos en las redes para expresar el significado de la pérdida de David. Es un proceso que aún continúa.
Al día siguiente del asesinato, así escribimos:
Como persona quiero compartir mi dolor por la pérdida de un amigo…, de un hermano.
Como ciudadano quiero expresar mi profundo rechazo al acto violento que le quitó la vida.
Como integrante de un partido político, adhiero a la declaración que realizó la fuerza política que soy parte.
Como vecino estoy seguro que todo Paysandú siente esas puñaladas en carne propia.
Hoy y siempre todas y todos somos DAVID
Buen viaje Querido Amigo, Querido Hermano !!!
Se me hace un nudo en la garganta, nuevamente, ante sus palabras Ricardo. Le agradezco mucho. Y que no sepamos más de dolor. Muchas gracias.
Que así sea. Gracias a usted.